Pista 01 de 13 — Inédita
El disco abre de noche y con miedo. Lo que parecía una canción de terror es en realidad una anunciación.
Lectura lírica
El disco abre de noche y con miedo: viento que se cuela sin abrir, luces que se acercan, sombras que dejan "huellas verdes". Es una canción de asedio — insomnio, paranoia, un tú que aparece "siempre justo" y enmudece, mientras la voz "suda veneno".
Pero el outro reencuadra todo lo anterior: quien habla al final es el Viento mismo — "soy el Viento que interpreta para ti, y ahora toca la otra parte del motín y no va a parar". En el imaginario de la compositora, el Viento es una figura recurrente: un motor de cambio externo que obliga a las personas a cambiar aunque no quieran, normalmente a mejor — algo que lleva tiempo observando e interpretando la realidad de la protagonista, y que ahora anuncia que el proceso de cambio ha empezado y no tiene marcha atrás.
Lo que parecía una canción de terror es en realidad una anunciación: es una canción de cruzar el umbral, y el disco empieza justo antes de que algo cambie. El disco entero es "la otra parte del motín". Y la promesa se cumple: no va a parar.
La canción que abre el disco y anuncia el motín. La primera pista que establece el territorio: noche, miedo, umbral. Todo lo que viene después es lo que el Viento prometió.